
· Lumbago y lumbociática: reduce la tensión muscular y la presión sobre nervios, aliviando dolor lumbar e irradiado a piernas.
· Procesos degenerativos, espondiolisis y espondiloartrosis: proporciona estabilidad y soporte, limitando movimientos que puedan agravar el desgaste de las vértebras y articulaciones.
· Hernia discal: ayuda a limitar movimientos bruscos, disminuyendo la presión sobre el disco y favoreciendo la recuperación.
· Trabajo físico o posturas mantenidas: levantamiento de peso, transporte de cargas, movimientos repetitivos o sedentarismo prolongado.
· Debilidad muscular lumbar: refuerza la zona baja de la espalda y mejora la postura, evitando sobrecargas.

